Originario de América del Norte, el girasol se cultiva en México en campo abierto de verano a otoño, sobre todo en el sur del Estado de México (Villa Guerrero, Tenancingo) y en Baja California. El resto del año se consigue de invernadero.
Se compra con los pétalos apenas abiertos y el centro firme; si el centro está suelto o manchado, ya lleva días cortado.