La flor de Día de Muertos es originaria de México y se cultiva en Puebla, el Estado de México, Michoacán, Oaxaca y Xochimilco. Llega a los mercados a principios de octubre y se acaba pasando el 2 de noviembre.
Se vende por manojo y también en maceta; la planta en maceta dura más que la flor cortada.